Analiza de una manera personalizada cada reclamación que recibe de los clientes que no están de acuerdo con la respuesta que han recibido por parte de la empresa.

Actúa con imparcialidad frente a las partes, transparencia en la gestión, confidencialidad de la información e independencia respecto a las áreas de gestión.

Constituye la última opción en el Grupo Aguas, para responder al cliente su reclamación, promoviendo la mediación entre el cliente y la empresa.